Un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán marcó una nueva escalada en Medio Oriente. Las primeras explosiones se registraron en Teherán y se extendieron a otras ciudades. Israel confirmó una ofensiva preventiva y Washington reconoció operaciones militares.
Según información oficial, los ataques habrían apuntado a instalaciones vinculadas al liderazgo iraní y al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. El primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu afirmó que la acción busca frenar amenazas estratégicas. Mientras, el presidente Donald Trump confirmó la participación estadounidense.
Desde Teherán prometieron una “respuesta aplastante” y lanzaron misiles hacia Israel. Parte de ellos fueron interceptados por sistemas de defensa aérea. También se reportaron impactos o intentos de ataque en países del Golfo con presencia militar estadounidense.
Entre los territorios mencionados están Qatar, Bahréin, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos. Se informaron víctimas en Irán y daños en la región. La situación sigue en desarrollo y bajo monitoreo internacional.