Una nueva polémica remece al Servicio Local de Educación Pública (SLEP) de Atacama. El Ministerio de Educación, encabezado por el ministro Nicolás Cataldo, solicitó la renuncia del director ejecutivo suplente del organismo, Daslav Mihovilovic, luego de la difusión de un video que muestra una lujosa celebración por el quinto aniversario del servicio, realizada en el Casino Luckia de Copiapó.
Las imágenes, ampliamente viralizadas en redes sociales y replicadas por diversos medios de prensa, exhiben una fiesta de alto estándar que incluyó una limusina de lujo, cámara 360°, iluminación profesional, tortas y consumo de alcohol, lo que generó inmediatos cuestionamientos considerando el complejo escenario que atraviesa la educación pública en la región.
De acuerdo con antecedentes difundidos por medios de comunicación, la limusina utilizada pertenecería a la empresa Limuhummer, cuyo propietario mantiene vínculos con Pro Group, firma que actualmente presta servicios de guardias de seguridad al SLEP Atacama, situación que abrió dudas respecto a eventuales conflictos de interés.
La controversia se suma a una serie de críticas previas que enfrenta el organismo, entre ellas despidos de trabajadores, reducción de horas docentes, denuncias por exclusión de mujeres y una gestión catalogada como deficitaria por actores del sector educacional.
Respuesta del SLEP Atacama
Ante la ola de cuestionamientos, desde el SLEP Atacama señalaron que la actividad tuvo un carácter estrictamente interno, se realizó fuera del horario laboral y no involucró el uso de recursos públicos. Aseguraron además que no se contrataron ni pagaron servicios de producción de eventos, indicando que estos habrían sido gestionados por entidades externas.
Asimismo, recalcaron que la celebración no afectó el funcionamiento del servicio ni de los establecimientos educacionales, y manifestaron su total disposición a colaborar con eventuales fiscalizaciones para acreditar que no existió gasto fiscal asociado. Desde el organismo también lamentaron la desinformación difundida a través de redes sociales respecto a la actividad.
Críticas gremiales y políticas
Las reacciones no se hicieron esperar. El presidente nacional del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, calificó el hecho como “desubicado”, señalando que, frente a las carencias del sistema educativo, resulta inapropiado un evento de estas características y carente de sobriedad.
En tanto, la diputada por Atacama, Sofía Cid Versalovic, expresó su rechazo categórico a la celebración, calificándola como “impresentable” y anunciando que solicitará una investigación por parte de la Contraloría General de la República.
“Mientras miles de estudiantes enfrentan una crisis educativa, con infraestructura dañada y proveedores impagos desde septiembre de 2025, vemos al director del SLEP llegando en limusina a una fiesta institucional. ¿Dónde están las prioridades?”, cuestionó la parlamentaria.
La diputada también advirtió sobre posibles conflictos de interés, señalando que empresas vinculadas a la organización del evento han recibido contratos directos por transporte escolar que superan los $2.289 millones, sin procesos de licitación pública, lo que —a su juicio— requiere una revisión exhaustiva.
Un nuevo golpe a la educación pública regional
El episodio vuelve a poner al SLEP Atacama bajo el escrutinio público, en un contexto marcado por graves deficiencias estructurales en establecimientos educacionales de la región y una creciente demanda por mayor transparencia y responsabilidad en la gestión de recursos.
La solicitud de renuncia por parte del Ministerio de Educación marca un punto de inflexión en la crisis del organismo y abre un nuevo capítulo en el debate sobre la educación pública en Atacama.