La Mesa del Senado anunció que priorizará una nueva agenda legislativa de "fast track" enfocada exclusivamente en la seguridad pública. Esta decisión responde a la necesidad de acelerar la tramitación de proyectos clave que buscan enfrentar el aumento de la delincuencia y el crimen organizado, estableciendo un cronograma de trabajo urgente para las próximas semanas.
Entre las iniciativas destacadas en este paquete se encuentran las Reglas de Uso de la Fuerza, el fortalecimiento del control migratorio y el aumento de la seguridad en recintos educacionales. El objetivo es que estas medidas sean despachadas con rapidez para entregar herramientas legales más efectivas a las policías y al sistema judicial.
En paralelo a este anuncio, el Senado ya ha avanzado en materias específicas, como la aprobación del proyecto que endurece las penas por tráfico de drogas, incluyendo sustancias peligrosas como el fentanilo. También se ha puesto urgencia a la tramitación de normas para perfeccionar los procedimientos de expulsión administrativa de ciudadanos extranjeros en situación irregular. Por su parte Hernán Campos, académico Escuela de Ciencia Política UDP, señaló que por más que el oficialismo presida las distintas comisiones en el congreso esto no asegura el éxito del fast track legislativo.
Esta estrategia de priorización busca dar una respuesta política y legislativa coordinada ante la principal preocupación ciudadana. La mesa directiva espera que, mediante este mecanismo de vía rápida, los proyectos no se estanquen en las comisiones y puedan convertirse en ley en el menor tiempo posible para impactar directamente en el orden público.